Un vasco y una polaca llamaron al estudio. «Nos casamos y queremos que nos hagáis una ilustración para la invitación» nos dijeron. Si algo nos gusta en el estudio es el marketing directo así que pensamos… Vamos a llevárnoslos a nuestro terreno. Ese proyecto pedía absolut a gritos. Nosotras lo vimos claro y ellos aún más cuando vinieron esperando encontrar un dibujo loco de su historia de amor. Causaron furor a los invitados y dieron mucho juego en la fiesta después del banquete.