A veces son los clientes quienes te inspiran. La dueña de este bar-restaurante es DJ (de las de verdad, no de las que tiran de lista de spotify). Quería hacer un restyling de sus cartas y pensamos que nada le pegaba más que unos buenos vinilos. Nos documentamos y le dimos la vuelta a portadas mitícas de Nacha Pop, Alasca y Dinarama, Cold Play o los Sex Pixtols. El resultado: amor a primera vista. Un buen concepto que luego ha dado pie a un buen recurso gráfico para el resto de piezas de la marca (cartelería, señalética y rotulación exterior).