En el espacio vacío situado bajo el aparcamiento que Oteiza denominaba “las catedrales”, este artista planteó crear un museo que pudiera albergar su obra. Estudiantes del curso 2007-2008 de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura imaginaron ese proyecto de intervención en el espacio de la Basílica de Aránzazu.

El museo daría cobijo a las obras del grupo Gaur, un grupo de artistas guipuzcoanos del movimiento de la Escuela Vasca. El grupo se creó en 1966 y en el participaban los artistas Amable Arias, Nestor Basterretxea, Jose Antonio Sistiaga, Rafael Ruiz Balerdi, Jose Luis Zumeta, Jorge Oteiza,
Eduardo Chillida eta Remigio Mendiburu.

Este proyecto de identidad visual da continuidad al proyecto. La base conceptual de la identidad es la luz. La luz como agente que ocupa e invade el espacio vacío. “El aire se ha convertido en luz, el vacío, en cuerpo espacial desocupado y respirable por las formas. […] Aquí, una forma, puede ensayar un giro completo, avanza, se traslada, retrocede, se pone de per l y se vuelve. Proyecta y recibe sombra. La sombra crece y disminuye, se hace más intensa y se completa con una misteriosa zona de penumbra. La penumbra se agujerea de luz. […] Las formas viven, se desplazan, se expresan y se definen.” – Jorge Oteiza