Llegan las navidades y con ellas las reuniones, los regalos, las fiestas y lo más importante: las comilonas. Aprovechamos este momento del año para tener un detalle con las personas con las que colaboramos en el día a día. Este año, el regalo sería un babero y explicamos el porqué.
Sabemos lo molesto que es macharse el look que tanto te has currado y no queremos para nada que te ensucies. Ya nos manchamos por ti. Con esta excusa, desarrollamos un diseño de set fotográfico con el equipo de Habemus y de paso organizamos una comida poniendo a prueba las cualidades del babero. Las fotografías vienen de la mano de Endika Portillo.
Como buen detalle navideño el packaging es parte fundamental de este proyecto así que en este caso surge la idea de utilizar un envase cotidiano vinculado con la comida y que busca, inequívocamente, el efecto de sorpresa ante la sencillez de la idea.







